De atléticos a indios y colchoneros, pasando por atletistas

"Y usted, no pise ese Escudo..."
Luis, presidente de honor

miércoles, 13 de agosto de 2008

El tren de las 20:45

No pasa a menudo por la parte más sureña del distrito de Latina. Allá donde las virgenes tienen puerto, al abrigo del meandro del Manzanares más castizo. Todavía es posible contemplar, si el viajero no desea posponer el viaje a ese Madrid que aún huele a gallinejas y cañas, la vieja Estación. Desubicada, obsoleta y fastidiosa Estación. Según rezan los gurús de la construcción, la plusvalía y el compadreo. Un colosal edificio, a cuyos portales se le dicen “vomitorios”, que va arrancando un doblez al Río para acunar entre sus márgenes las anchas espaldas que desde mediados de siglo, dan en llamar los naturales “tribuna”. Aunque haga lustros que aquél balcón de césares no acoge a tribunos, sino a rinconetes. Y mucho, mucho cortadillo. En futbolera bacanal, cogidos de la mano de lazarillos y ciegos. Desterrados los quijotes. Quizás porque el vapor ha entrado en desuso, y con el los códigos de caballería. A favor del ave. De presa, de rapiña, o de marca. Acme.

La cuestión es que por allí pasaba un tren, que hará ya una plantilla más un cambio, no aparece. Ni por lo civil, ni por lo criminal, ni por lo penal. Un tren prescrito. Un tren fantasma. Al que la leyenda de su propio paso, provoca aún que se mantenga en el subconsciente de miles y miles de viajeros. De esos que si no van en su tren, no montan en ningún otro. ¡Qué grande era nuestro tren...!. Y así, la Estación se puebla de zagales bullangueros con peluco incorporado en el móvil de última generación, que solo lo escucharon de oídas. De adolescentes que contemplaron su vagón de cola, y a los que apenas le alcanza el recuerdo. De talluditos que abrieron los ojos como platos al sentirlo pasar a unos metros de su respiración, y que lo llevan grabao con la fuerza de una mili. De abuelos que se quedaron sin ella al ser testigos de cómo sacaban a hombros a uno de los uniformaos de sus mismas calderas, mientras oían la música del Madrid de organillo y verbena. De enciclopedias andantes que dieron fé mediante sus años de otros apeaderos, con nombres de generales, descansos o compañías de transporte que jalonan su prodigiosa memoria. La Estación, cuida de todos. Como una inmensa madre de cemento, vestidita de azul-cristal. Con su camisita y su Fondo Sur. Una sucesión de Pirámides de ilusiones, conectada mediante un paseo por cuyos adoquines los melancólicos andan a paso de hincha el tramo que les separa de la esperanza. Donde han puesto su alma a descansar, sentada sobre la acera. Para ponerla de puntillas al toque de queda. A la diana floreada. Mientras dibujan muescas de presidiario sobre la pintura de las farolas. Aguardando a que pase el tren.

“¡Ya ha salido!”. La voz corre como el ala infernal. Las memorias se agitan, y los sentimientos echan sus primeros brotes de temporada. Hechos por fin voces y materia. Como si despertaran de una pesadilla cincelada en sinsabores, con la brevedad que se deduce tras un número apostólico. “12”, no serán muchos en discípulos. Pero no vean en años... “Dicen que ha partido de la Alemania minera”, aventuran otros. Que allá han subido sus peldaños unas centenas de adelantados. De impenitentes. De acérrimos. Esto, no hay quien lo pare. Caen las primeras lágrimas, de emoción desnuda. Incipientes risas, de felicidad incontenida. Indisimulados gestos de rabia, acumulados cuales montecristos sobre sus prisiones en islas de ensueños. Algunos silencios. Bastantes gritos. Muchos cánticos. Infinidad de rezos. Ha salido el tren, damas y caballeros. Y todos saben que hay que cogerlo. Demasiados viajes con cartulinas cutres pintadas de un sol radiante que se desparrama sobre bucólicos paisajes. Dibujos de párvulos sostenidos por hombres de letras, micros, biologías y celuloide tapando las ventanillas de los costados, mientras se circulaba por túneles infinitos. Macabros. De nombres y apellidos a los que cualquier memoria rayada en Rojiblanco se apresura ahuyentar a patadas. A gorrazos. A huevazos. Ahora, ha llegado. Por fin. A ver quién es el guapo que nos tira; ni en marcha, ni paraos.

“¡¡¡Pi, piiiiiiii!!!. ¡¡El tren de las 20:45, con salida en Gelsenkirchen, está a punto de partir!!. ¡Pasajeros al tren!”

Y cuentan las crónicas que hay cientos de miles de ellos, nacidos todos en el año de nuestro señor de 1903, que no les bajarán ni con agua caliente hasta que lleguen a la Ciudad Eterna. Pues eterna fue la espera.

¡¡¡Hurra por el tren!!!

¡¡¡Larga vida a nuestro Apeadero!!!

¡¡¡Vivan los quintos de 1903!!!

S I E M P R E A T L E T I.-

7 comentarios:

dulcino dijo...

En ese tren infernal seguimos subidos algunos,arriba,sorteando los puentes,agarrados fuera,contra el viento,alguno dentro,disfrazados de revisor....
a ver si llegamos a la cabina llena de prescritos y incompetentes que haran que descarrilemos....
lastima que los pasajeros piensen que van en el ave y sigan sacando fotos al desierto...iluminados por algun oasis(como el de esta noche..)que pasa rapido..,

saludos camarada...me jode hacer el curro de revisor..uno que siempre anduvo de polizon en los cercanias de esta santa ciudad para ahorrar 4 calas y invertrlas en el fortuna que vendian suelto los piperos a duro...

fe,llegaremos a esa cabina...
aupa atleti....

cochise dijo...

La afición considero que sería infinitamente más digna y soberana, si supiera distinguir la locomotora de los vagones. Y dar cera a los que no echaron carbón más que a su caldera particular, en vez de a la del Club. A esos que nos pusieron cartulinas de colorines hasta cuando transitamos incluso por vías de segunda. División. Los que han hecho que el tren de la Champions partiera de Gelsenkirchen, como pudo haberlo hecho de Turín o Liverpool, en vez de Botijos Village o Escalerillas City. Mis respetos para tan dignas villas. Esos, que nos han colocao en el bombo “Z”. En la clase de los torpes.

De cualquier modo, el tren coge a todos. Y el que trincamos hoy, ha de estar por encima de directivos corruptos. Tenemos que pasar, a pesar de que sea el “alimento” del prescrito y el aún encausado. ¿Cómo separar el alma del cuerpo?. Hay bastantes atléticos que somos del Atleti mucho antes de que estos siquiera pusieran sus ojos sobre el Fútbol.

Un saludo, camarada.
Y a por los germanos esos.

dulcino dijo...

cochise...como es posible que conozca a atleticos hasta la medula,que llevan el club en la sangre,en el alma,en las entrañas...que vivieron en mil estaciones...de primera,segunda y internacinales....
que quieran que palme su sangre,su medula...???

no es mi caso ojo....

hasta donde hemos llegado??'

a ver si palman esos mataos y se van ya de una puta vez esos cabrones....

y no oida ni una ni dos veces...oida muchas veces...por la gente mas atletica que conozco...

los odie del todo desde que percibi eso,han llegado a conseguir
que la mejor gente prefiera ver a su hijo muerto que en la carcel por ladron....

penoso.
hoy un 1-2 creo yo
aupa atleti

cochise dijo...

Haylos, haylos. Estos atléticos al menos sienten la rabia, en un modo inverso o que no alcanzamos a entender otros... Los hay que se han anestesiado totalmente. El Atleti, se la suda ya. Han desertao. Y fueron de los que ayudaron a llenar el Campo cuando entraban casi 70.000...

Eso, es una sangría para un Club histórico. Algo así como si España perdiera a una parte de los maduros que ayudaron a forjarla.

Lamentable todo esto. Y si tengo que escoger entre atléticos, sin duda más los que se fueron, que los dos que quedan en el palco. De aquí a Lima, y vuelta.

Tu pronóstico, va bene.

ARTURO dijo...

A esta hora(20:21) no quería dejar de pasar por aquí y mandarte un abrazazo Lobo...y como siempre dando donde duele,si diéramos mas todos y a la vez...
...algún día me contaras la convivencia de las palomas y las serpientes,ambas textiles,ambas eternas...
ABRAZAZOS, BIRRAS Y A DARLES A LOS TEUTONES EN LA RIMA...

fernando dijo...

ya hemos perdido y hecho el rídiculo. 1-0 y a esperar la remontada en el Calderón. Vamos dando pena por Europa. Un abrazo.

cochise dijo...

Un abrazo más tardío, Arturo. Y pelín defraudao. "Parece mentira que no sepas como va el paño", que dirán algunos compañeros. Pero es que, uno no se acostumbra ni a ser mediocre, ni a palmar. Por mucho marketing que te metan por los ojos.

Bueno, ya sabemos que ha de prepararse una vuelta apoteósica. Aquí sí que le interesamos a lamarca: "50.000+11". No como en la consulta sobre el Calderón...

Saludos.