De atléticos a indios y colchoneros, pasando por atletistas

"Y usted, no pise ese Escudo..."
Luis, presidente de honor

jueves, 2 de octubre de 2008

Pitando a Mariano

Pa que Mariano salga pitando. Que debe de ser la reencarnación de todos los males atléticos habidos y por haber. Malo, como la carne del pescuezo. El leiv motiv de nuestra ruina deportiva. El diablo vestido de zurdo. Y en cuanto la vuelva a tocar, le pongo los oídos como gramolas. Me va a oir él, y todo el Estadio. Que conste en los anales colchoneros: yo fui el que pité a Mariano. Que los trozos de souvenir que queden del Sagrado, se impregnen con mi silbido. Se lo contaré a mis hijos, a mis nietos y a la portera, metidos en faena. Mi última música de viento sobre las gradas de la Ribera del Manzanares, la administré para el “3” proscrito. Aunque tengo un relicario en forma de medallas con los Musampas y Novos de postín. Que no se diga que no cumplí con mi papel...

Mis silbidos son míos, y sé muy bien manejarlos. Son mi arma arrojadiza. La manera más clara y directa de lograr que la cosa cambie. Con ellos, y las muletas del resto de espectadores que han detectado como yo al anticristo, lograremos que se nos haga caso. Podemos utilizarlos para botar a Musampas o a Bianchis. Me hacen grande, porque siento que con su estruendo retumbando sobre los Graderíos, se me hace caso. Que no soy un cero a la izquierda, ni un número de abonado, una entrada más. Ni un despeinao hijoputa que mete los goles con los cuernos. Ná de eso. Soy el masca. Intervengo en el devenir del Club, voz mediante, detecto y pongo en solfa a todos aquellos que no dan la talla. Prueba a silbarle tú también, tío. El silbido, te hace grande hasta decir basta. Con él, hemos logrado botar a decenas de guerreros y capitanes que no merecían enfundarse esta Camiseta. Este banquillo.

Pero, cuidado, tron. Esta facultad divina de chiflar, no es orégano ni monte. Sirve para botar solo a mindundis. A soldados rasos. A zapadores del tres al cuarto. Si pretendes siquiera dirigirlo hacia otras zonas más ¿nobles?, caerás fulminado cual bicho raro. O peor aún, te convertirás en ciervo. En venao. Incluso, en piedra. El silbido, es un arte milenario, de efectos devastadores, cuyo secreto radica en unos cuantos elegidos. Los que saben qué hacer con él.

Sí, fui yo. El tío que silbó a Mariano. Meses antes de que entraran las excavadoras.

Mañana, cuando os percatéis, podreis darme las gracias en olor de multitudes por haberos librado del mal atlético. Los veo a la legua. Ellos son la causa de la travesía por el desierto. Ya veréis como no volverán en cuanto se acabe el nuevo campo.

Entonces, os seguiré comentando la razón de por qué no ganábamos nada. En cuanto se junte la constelación de Orion con la de Cruz Verde... Y pongais el dinero pa ver la función, gorrones.

Que sois unos gorrones. Que vivís gracias al empresario que pone el dinero.

Y os han dao el arte del silbido por error.

¿S I E M P R E S O D O M I Z A D O S?

11 comentarios:

Tomi dijo...

¿Qué pacha, tronko?

Pues sí, yo también silbé (solo una vez, eso sí) al puto Anticristo. Lo siento, pero es un jugador que supera mis fuerzas. Lo he dicho en infinidad de ocasiones en mi bloq: probablemente, en mis casi 35 años de abonado que llevo en este bendito Club, es el peor jugador que en toda mi vida he tenido el disgusto de contemplar.

Dicho esto, no silbo jamás a un jugador del Atleti. Jamás. A mi me gusta que acabe el encuentro, y dirigir mi ira hacia donde considero pertinente hacerlo, oséase, al palco.

Un saludo, y qué grande fue la noche de ayer ... Todavía estoy emborrachado de la magia de la Champions.

cochise dijo...

¡Hey, Tomi!
Este era un mensaje de otra temporada, del baúl. Pero que sirve igual pa esta... Mariano, coincido, es de lo peorcito que ha pasao por aquí. Pero de marianos, desgraciadamente, hemos sembrao la Pradera. Y el que los trae, de rositas. Pa esto, pa la venta del Calderón, pa el descenso, pa los 12 años sin títulos, pa una ciudad deportiva que no sale de autocad...

Bueno, que lo cortés no quita lo valiente, y vamos caminando por la senda que nos corresponde. Que siga. Y que lo veamos.

Un abrazo.

David CUERVO75 dijo...

ay mariano mariano ¿como a esta gente se le puede llamar futbolistas? en fin, como dice cochise, la culpa es de quien los trae y se vá de rositas, no llenn el equipo de mierdas y luego no los quieren ni regalaos,,,un abrazo a todos.

dulcino dijo...

podria ser mariano y sus cagadas el detonante de la gran bronca???...seria mucho,malisismo,peor quien lo pone,de quien lo ficha y lo paga,....no hablo

saludos

cochise dijo...

No lo creo. Pero a Capone lo colocaron por una gilipoyez... Lo pone un entrenador sumiso, como todo lo que quieren rodearse. En el caso de Mariano, se cuenta que salió 10 veces más caro que su claúsula. Lo dice el presi del Getafe, porque para la prensa esto no debe de ser relevante. Como casi todo lo que señale de cuatreros a los que lo son.

Un saludo, dulcino.

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO dijo...

se debería pitar al palco. Pero también Pernía se lo merece pues nos jode mucho. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Pitos el soplido hecho melodia.No o parece que cuando descargais vuestros pitos sobre un jugador haceis que juguemos con uno menos?
es necesario que nada mas que reciba el balon escuche nuestra orquesta de viento?

ARTURO dijo...

anonimo,hubo un tiempo en que los jugadores ante eso, se subian...yo vi pitar al CALDERON a Caminero y a Koseki...y los resultados fueron otros...cuestion de...
BUEN FINDE A TOD@S...

Billie dijo...

El que paga manda... y el que paga es el que paga, entrada, carné, camiseta, pei per viu y demás etcéteras. O sea que el que paga si quiere pitar pita, esto siempre ha sido la ley del mundo del espectáculo y, en especial del fútbol y los toros. Pita mucho y pita bien que pitando pitando se hace club.

Eso sí, Pernía sólo es un pobre diablo, Satanás habita en el palco. Saludos.

Anónimo dijo...

El público en las gradas es soberano. Aplaude lo que le gusta, ovaciona lo que le entusiasma y silba lo que reprueba. Así ha sido y así debe seguir siendo, para eso paga y otros cobran.
Yo también he silbado a Pernía como en su momento silbé a otros muchos. A unos por su aptitud y a otros por su actitud. Hay quienes se crecen frente al 'castigo' y quienes se hunden en la miseria. Estos últimos no tienen solución y deben dejar de aparecer en las alineaciones. Pernía, sin duda, es uno de ellos.
Un abrazo, gran Cochise

apache64 dijo...

Silbar, al que no cumple con su trabajo o no sabe, es señal de aficion grande, pues eso quiere decir que tienes exigencia.
Pero en nuestro caso tenemos que ir mas alla, porque los verdaderos culpables son los dirigentes, y a esos poco o nada se los pita.
Un abrazo a todos.